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SERIE IDIdentificación y biometría
Ocho formas de decir quién es. Una sola forma de decidir.
Rostro, huella, venas de la mano, tarjeta RFID, contraseña, placa del vehículo, pase digital o documento. El lector cambia según la puerta; lo que pasa después —la autorización, el día, la franja, el antipassback— es siempre lo mismo.
El método identifica. El motor decide.
Un lector biométrico por sí solo responde «esta huella es de Jorge Medina». Eso no es control de acceso: falta saber si Jorge puede entrar por esta puerta, hoy, a esta hora y con cuál de sus tres empresas. DigiAccess toma la identidad que entregue el lector y aplica encima las mismas reglas, venga de donde venga.
Por eso se pueden mezclar métodos en una misma sede sin duplicar la administración: una persona se registra una vez y queda habilitada en el torniquete con huella, en la portería con rostro y en la barrera con la placa de su carro.
Cuál conviene en cada puerta
Ninguno es el mejor en abstracto. Depende del flujo de gente, de las manos con que llega y de qué tan crítico es el punto.
La solución convencionalUn lector por puerta, cada uno con su lista
El lector biométrico trae su propio programa y su propia base. Enrolar a alguien en cinco puertas son cinco registros, y darlo de baja son cinco veces la misma tarea —con una que se olvide, queda entrando.
La ingeniería DigiAccessUn enrolamiento, todas las puertas
La persona se registra una vez con las credenciales que vaya a usar. El motor decide en cada punto según sus reglas, y una sola baja las desactiva todas al tiempo.
Rostro
Qué lee. La geometría del rostro, a medio metro del lector y sin tocar nada.
Dónde rinde. Entradas de mucho flujo y personal que llega con las manos ocupadas.
A tener en cuenta. Necesita iluminación pareja y que el lector quede a la altura correcta.
Venas de la mano
Qué lee. El patrón de venas bajo la piel, iluminado con luz infrarroja.
Dónde rinde. Industria y bodega: funciona con manos sucias, húmedas, con callos o con guantes delgados.
A tener en cuenta. El lector cuesta más que uno de huella; se reserva para los puntos que lo justifican.
Huella
Qué lee. Los puntos característicos del dedo sobre el sensor.
Dónde rinde. Oficinas y puertas internas, donde el volumen de gente es moderado.
A tener en cuenta. Es el método que más falla con manos húmedas, sucias o desgastadas por trabajo manual.
Tarjeta o llavero RFID
Qué lee. El código de un carné, un llavero o un adhesivo de proximidad.
Dónde rinde. Flujo masivo, visitantes por día y personal externo que no se va a enrolar.
A tener en cuenta. La tarjeta se presta y se pierde. En puntos críticos, acompáñela de biometría.
Placa del vehículo
Qué lee. La placa, leída por la cámara ANPR mientras el carro se acerca.
Dónde rinde. Porterías vehiculares y parqueaderos: el conductor no baja el vidrio ni se detiene.
A tener en cuenta. Requiere que la cámara esté bien apuntada y con iluminación en la noche.
Pase digital
Qué lee. Un código enviado por correo al autorizar, que se muestra desde el celular.
Dónde rinde. Visitantes y contratistas nuevos: llegan con el pase listo y no hacen fila en recepción.
A tener en cuenta. El pase se deriva del documento, así que reenviarlo entrega el mismo código, no uno nuevo.
Contraseña
Qué lee. Un código numérico que la persona digita en el teclado del lector.
Dónde rinde. Respaldo cuando la biometría falla y segundo factor en zonas restringidas.
A tener en cuenta. Se comparte y se olvida: úsela como refuerzo, no como método principal.
- Sin contacto
- Rostro, venas de la mano, tarjeta RFID, placa vehicular
- Con contacto
- Huella dactilar, contraseña, documento de identidad
- Desde el celular
- Pase digital con código QR
- Enrolamiento
- Una sola vez, válido en todos los puntos
- Baja
- Única: desactiva todas las credenciales a la vez
- Ámbito
- Se activa por punto de acceso, no por sede
- Combinación 1
- Tarjeta RFID seguida de huella o venas
- Combinación 2
- Rostro seguido de PIN
- Combinación 3
- Placa del vehículo seguida de rostro del conductor
- Para qué
- Si prestan la tarjeta, el segundo paso lo detiene
El tótem que lee la cédula
La X no es una serie: es la generación más reciente de DigiAccess, y cruza las cinco líneas de producto. Un equipo Generación X es la versión más nueva de su familia —lo que cambia es de qué es capaz, no a qué línea pertenece. El tótem vehicular es el equipo Generación X de la línea de control de acceso.
En una portería vehicular el cuello de botella no es la barrera: es el visitante que baja el vidrio, entrega la cédula y espera a que alguien la digite. Este tótem elimina ese paso.
El conductor acerca su documento al tótem y el sistema lo lee —cédula de ciudadanía colombiana, formato antiguo y nuevo—, crea o recupera la ficha y decide. La pantalla de 21 pulgadas con audio guía el proceso sin que nadie tenga que atender.
- Lee cédula de ciudadanía antigua y nueva, sin digitación
- Suma rostro, venas de la mano, huella, RFID y pase digital en el mismo equipo
- Pantalla de 21 pulgadas con audio: el visitante se atiende solo
- Panel publicitario integrado: la espera se convierte en ingreso
- Pensado para el carril vehicular, sin que el conductor baje del carro
- Documento
- Cédula de ciudadanía colombiana, formato antiguo y nuevo
- Biometría
- Rostro, venas de la mano y huella dactilar
- Credenciales
- Tarjeta RFID y pase digital con código QR
- Pantalla
- 21 pulgadas
- Audio
- Sí, con guía por voz
- Panel publicitario
- Sí, monetizable por el operador
- Ubicación
- Carril vehicular y accesos de autoservicio
Lado a lado
| Método | Contacto | Velocidad de paso | Se puede prestar | Punto típico |
|---|---|---|---|---|
| Rostro | Sin contacto | Muy alta | No | Torniquete de entrada principal |
| Venas de la mano | Sin contacto | Alta | No | Planta, bodega, zona restringida |
| Huella | Con contacto | Alta | No | Oficinas y puertas internas |
| Tarjeta RFID | Sin contacto | Muy alta | Sí | Flujo masivo, visitantes por día |
| Placa del vehículo | Sin contacto | Muy alta | No aplica | Portería vehicular y parqueadero |
| Pase digital (QR) | Sin contacto | Alta | Sí | Visitantes y contratistas nuevos |
| Contraseña (PIN) | Con contacto | Alta | Sí | Respaldo y segundo factor |
| Documento de identidad | Con contacto | Media | No | Recepción y respaldo manual |
La columna «se puede prestar» es la que decide en los puntos críticos: una tarjeta o un QR cambian de dueño; un patrón de venas, no.
Dos métodos donde uno no alcanza
En zonas restringidas se exigen dos credenciales seguidas: la tarjeta dice quién dice ser y la biometría lo confirma. Si alguien presta su tarjeta, el segundo paso lo detiene.
- Tarjeta RFID seguida de huella o de venas
- Rostro seguido de PIN en puertas de servidores o bóveda
- Placa del vehículo seguida de rostro del conductor en portería
Se activa por punto de acceso, no para toda la sede: el torniquete de la entrada sigue siendo de un solo paso.
Registro una sola vez
La persona se enrola en administración: se le toman las credenciales que vaya a usar —rostro, huella, venas, tarjeta, placa— y quedan atadas a la misma ficha.
Cuando se va, se desactiva la ficha y caen todas sus credenciales al tiempo. No queda una tarjeta viva porque alguien se olvidó de borrarla de un lector.
¿Qué método le conviene en cada puerta?
Con el flujo de personas y el tipo de trabajo de su sede le decimos dónde poner cada lector.